domingo, 22 de agosto de 2010

Con asuntos pendientes esta semana, entre ellos preparar toda una mega clase de último momento, sobre el uso de los cristales de cuarzo (a petición de mi Maestro y amigo Antonio Vázquez), hago una pausa para reflexionar acerca de la tolerancia del ser humano.

En medio de tantas noticias referentes a la violencia, tantas críticas en Twitter entre personajes faranduleros... ¿por qué no se resalta que mañana los chicos regresan a clases y que en casa se van a extrañar sus sonrisas todo el día?, ¿alguien ha disfrutado de las intensas lluvias de estos últimos días? por que quizá en un mes ya no las veamos. Regresemos a lo simple, dejemos de ser tan complicados y egoístas. Disfrutemos de lo que el día nos va dando, tal como lo hacían los olmecas y los indios sioux.
Yo también he tenido días muy malos, también "he visto mi suerte", pero la vida se hace más ligera de acuerdo a nuestras actitudes.

No pretendo ser moralista, ni me aferro a ser optimista (aunque es un rasgo característico por ser sagitariana), solamente es el camino que me ha resultado más sano para continuar viviendo con cierta calidad de vida.

Aprendamos a amar, aprendamos a tolerar a nuestros familiares, a nuestros amigos, a nuestras relaciones fallidas, al mundo turbulento que tenemos alrededor... a fin de cuentas, todos vamos en este mismo barco, y qué mejor que la travesía se de en paz.

¿Ustedes qué opinan? Dejen sus comentarios al respecto. 

Yo voy a seguir hablando con mis cristales de cuarzo, a ver qué me responden sobre el tema... la naturaleza puede enseñarnos más de lo que imaginamos.

1 comentario: