jueves, 16 de septiembre de 2010
Post Bicentenario
Recién llegando de los festejos por la celebración del Bicentenario de la Independencia en México, me encuentro con varios comentarios negativos, acerca del dineral que se gastó en las fiestas. Si nos decimos mexicanos, si tanto criticamos lo que vimos ayer y veremos hoy, si solo estamos viendo la parte negativa de todo, entonces ¿qué estamos aportando a este bendito país?. Ya tenemos suficiente con los que quieren aprovecharse de los puestos de poder para su beneficio personal.. ¿pero nosotros qué hacemos? Dejemos de estar escupiendo quejas y hagamos algo. Sin el afán de parecer idealista, les propongo que a partir de hoy festejemos al país que podemos formar para el futuro con cada una de nuestras obras y pensamientos en el presente. Porque estamos en el mismo barco... es fácil criticar y cruzarse de brazos, es fácil desahogar las frustraciones diciendo groserías y mandando maldiciones sin moverse de su lugar... lo estoico, lo dignificante, es hacer y no solo decir. Si amas tanto a México, deja de quejarte, y empieza a colaborar desde hoy para que este país sea como lo proyectas en tu mente. Enfócate en lo positivo, y ten bien puesto el orgullo de ser mexicano, para levantarte ante cada tropiezo en la vida, para tener fundamentos ante las inconformidades, para ayudar desde la raíz del problema a nuestros hermanos. Esa es la diferencia entre las naciones que progresan y las que se estancan: la mentalidad de sus pobladores. Fuimos un pueblo victorioso, fuimos un pueblo que se levantó en armas... ¿qué nos pasó?, ¿por qué ahora desde nuestra mente nos sentimos derrotados, frustrados e impotentes?, recordemos una estrofa del himno nacional: "un soldado en cada hijo te dio"... así que a luchar por nuestro progreso todos los días. No celebro tanto lo que fue, sino lo que yo puedo hacer para que México sea.
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