Con asuntos pendientes esta semana, entre ellos preparar toda una mega clase de último momento, sobre el uso de los cristales de cuarzo (a petición de mi Maestro y amigo Antonio Vázquez), hago una pausa para reflexionar acerca de la tolerancia del ser humano.
En medio de tantas noticias referentes a la violencia, tantas críticas en Twitter entre personajes faranduleros... ¿por qué no se resalta que mañana los chicos regresan a clases y que en casa se van a extrañar sus sonrisas todo el día?, ¿alguien ha disfrutado de las intensas lluvias de estos últimos días? por que quizá en un mes ya no las veamos. Regresemos a lo simple, dejemos de ser tan complicados y egoístas. Disfrutemos de lo que el día nos va dando, tal como lo hacían los olmecas y los indios sioux.
Yo también he tenido días muy malos, también "he visto mi suerte", pero la vida se hace más ligera de acuerdo a nuestras actitudes.
No pretendo ser moralista, ni me aferro a ser optimista (aunque es un rasgo característico por ser sagitariana), solamente es el camino que me ha resultado más sano para continuar viviendo con cierta calidad de vida.
Aprendamos a amar, aprendamos a tolerar a nuestros familiares, a nuestros amigos, a nuestras relaciones fallidas, al mundo turbulento que tenemos alrededor... a fin de cuentas, todos vamos en este mismo barco, y qué mejor que la travesía se de en paz.
¿Ustedes qué opinan? Dejen sus comentarios al respecto.